domingo, 8 de junio de 2008

LA VERBENA

Simancas, 12 de agosto 1952
La profesión de mi padre es la más bonita que existe, campanero mayor; yo, como mujer que soy no puedo acceder a ella. Sólo la heredan de padres a hijos, y en estos momentos estoy sintiendo mucha envidia por mi hermano José Luis que mañana a las doce de la noche anunciará el inicio de la verbena.
El primer campanero en mi familia fue el bisabuelo Eustaquio; como sólo tuvo una hija, heredó la profesión su marido, el abuelo Alfonso, más tarde padre, y a partir de mañana Dios mediante, mi hermano mayor.En la historia de Castilla y León va implícita la campana ¿Por qué? Muy sencillo: Las campanas han sido por estas tierras de Dios la forma de comunicación clave; anuncian la hora aproximada de las fiestas, de un posible incendio en los alrededores, de la proximidad de una tormenta, las horas y claro está, de la muerte; en fin, su toque, el sonido, sus posibilidades son ilimitadas. Su lenguaje es hermoso, rítmico, austero aunque sensible y gracioso ¡Qué pena!, no poder ser campanera.A todo esto, no he dicho quien soy: me llamo María del Carmen, pero todos me llaman Carmina, hija y nieta de la saga de los Ramírez, los carniceros de Simancas, provincia de Valladolid.
Nací el 16 de julio de hace veintiún años y aún sigo soltera y sin compromiso, lo cual preocupa mucho a mi abuela materna que dice que como siga rechazando a todos los mozos del pueblo, me quedaré para vestir santos, pero a mi eso no me preocupa porque sé que el fino presagio que me vaticina la abuela Antonia no es verdad.
Es cierto que no soy como cualquier chica de mi época, que a los diecisiete años ya está comprometida, conoce las labores de su casa y borda de rechupete; ni mucho menos soy como mi amiga Purita, la hija del farmacéutico, muy buena chica, para eso es mi amiga, pero es que ella se pasa el día acicalándose, mirándose al espejo y con los ojos puestos en los mejores partidos del pueblo: Paquito y Teodoro, que tienen muchas tierras, seis rebaños de ovejas, toros de lidia en Salamanca, pero dentro de su cabeza no hay nada.
No, yo tengo otras inquietudes, otros sueños. No me gusta hacer las camas, ni fregar el suelo de rodillas; tampoco, lavar la ropa en el río aunque he de decir que la imagen de las lavanderas agachadas y frotando la ropa en la vereda del Pisuerga es bonita de verdad. Las sábanas extendidas en la hierba, blancas como la nieve me ha perdido alguna vez y me han dado en el culo las mujeres ¿Saben lo que hago? Cuando ellas están despistadas me revuelco en ellas; están frescas, huelen a jabón. Tumbada en su blancura miro al cielo y sueño en tener mi propio rebaño, un buen gallinero que de huevos de dos yemas.Me gusta guisar; cocino unas patatas a la importancia que son para chuparse los dedos. Además, tengo el ajuar preparado para cuando aparezca el hombre de mi vida; sé que le veré llegar andando tranquilamente por cualquier camino que se ve desde el campanario; me llevará a pasear por los campos en las tardes de verano. En invierno al calor de la chimenea, leerá libros prestados de la biblioteca o del archivo. Me querrá solamente a mí, sus ojos verán únicamente a mi persona y besará como en las novelas que me presta la señora maestra. Le dejaré ir a las partidas de Mús, pero el resto, siempre me llevará con él.

Valladolid, 13 de agosto 1952
¡Jó! Qué grande es Valladolid y qué elegante. Hemos bajado en el camión del señor Pancrasio. Era una gozada sentir el aire fresco de la mañana. Yo iba atrás con Jeromín, la tía lucía que iba a asesorar a madre y los dos cerdos vendidos a la tasca La Calleja.Llevo dos meses ahorrando para comerme un helado de mantecado en el Salón Ideal, son los mejores del mundo, y comprarme en Casa Juanito un lazo verde para el pelo del mismo color que mis ojos ¿Qué se creen ustedes? Soy coqueta a mi manera; lo estrenaré para la verbena de mañana.
Mientras madre y tía Lucía van a Comercial Avenida a fisgar el nuevo invento del hombre que se llama nevera, que por cierto, dicen que hace hielo, enfría la comida y la limonada. Sé que no lo comprará pues cuesta mucho dinero; además, donde esté un buen botijo con el agua fresquita que se quiten todos esos inventos. Aunque si he de ser franca, me encantaría probar una cosa que han traído los americanos que se llama Coca-cola. Ha llegado por primera vez este verano a Valladolid y es carísima. He visto su foto en una revista.Como iba diciendo, mientras tía y madre están entretenidas, yo me iré a la Acera Recoletos ¡Qué señoras más guapas! Pasean por allí; luego cruzaré e iré al Campo Grande a dar de comer pan a los patos ¿Saben? Hay un estanque que por un real te pasean en una barca y te mete en una gruta con cascada y todo. También está el barquillero, pero no tengo dinero para comprar esos ricos barquillos.

Simancas, 14 de agosto 1952. 19,45h. de la tarde.
Me gusta ver el atardecer aquí subida; padre ha tocado para la misa de las ocho.
Hoy el día es muy claro y caluroso, pero no ha aparecido la calima, así que desde aquí se ve la iglesia de San Pablo en Valladolid; madre dice que eso es imposible, que mi imaginación ve donde no hay, pero es verdad.
En este momento creo en Dios más que nunca porque estoy rodeada de tanta belleza que es necesario que Él exista ¿Quién sino va a crear semejante hermosura?Aún resuena el eco de la última campanada que da al silencio un toque muy especial llenándome de paz. El horizonte es interminable, los campos se ven de color oro como la medalla que me regalaron el día de mi primera comunión; en los dos nidos de las cigüeñas descansan los huevos. Una, se ha acercado a vigilar que todo fuera bien; después, ha desplegado sus alas armoniosas y se ha ido volando dirección Tordesillas.
Dice Paquito, uno de los pretendientes de Purita, que ha visto el mar, y que el vuelo de la gaviota es más bonito que el de la cigüeña ¿Será verdad?Me gustaría que si un día me caso, el viaje de novios fuera al mar, a Santander, donde iba el rey a veranear; claro que ¿Cuánto costará eso? Me tendría que casar con un chico muy rico o que mis ovejas, cuando las tenga, sean tan buenas, que me paguen mucho dinero por ellas.

Simancas, Plaza Mayor. 00 horas del 15 de agosto 1952
Acaba de empezar el baile; lo ha abierto el señor alcalde y su esposa ¡Qué mal bailan el pasodoble! Madre aún está emocionada de cómo ha tocado las campanas José Luis, seguro que yo también lo hubiera hecho estupendamente pero como vivo en una sociedad machista hay que aguantarse.
Me ha contado Teodoro, el otro pretendiente de Purita, que un rebaño cuesta muchísimo dinero, así que he pensado que me tendré que conformar con gallinas, de momento, porque yo no me caso por dinero ni aunque me quemaran en la hoguera de San Juan.

Simancas, 5 de la mañana en la ventana de mi habitación
¡Inaudito lo que me ha pasado! Estoy temblando todavía. Estaba bailado todo el mundo, yo movía los pies, pues me niego a que me estrechen entre sus brazos esos bárbaros de pueblo, cuando de pronto, alguien me ha tocado levemente el hombro. Me he vuelto y allí estaba él; gallardo, alto, moreno y con los dientes más blancos que he visto jamás.
He debido contestar que sí, pues me he visto deslizada a la pista de baile; no me apretaba apenas, era un simple roce. Su mano ha cogido la mía y la ha elevado hasta el cielo. Yo he mirado hacia arriba y nunca he visto tantas estrellas, hasta una fugaz. Entonces, he pedido un deseo y he cerrado fuertemente los ojos ¡Virgencita del Carmen, que esto no sea un sueño!Acerco mi mano a la nariz y huele a Pedro, así se llama. Nació en Puente Duero pero vive en Geria. Me ha pedido que le acompañe hoy a la Misa Mayor a las doce; he dicho que sí.
Creo que le gusto pero él a mi me tiene abobada, no me puede estar pasando esto a una pardilla como yo.
Ha sido la verbena más bonita de mi vida.

Campos de Castilla, 27 de septiembre 1952
Ya es otoño, el cielo está de color plata y ha comenzado a lloviznar.Los campos de Castilla se encierran a dormir el invierno pero no así mi corazón que se abre al futuro.
Mientras mi hermano tocaba la campana anunciando la tormenta, Pedro y yo paseábamos por el camino que lleva a la confluencia del río Duero con el Pisuerga; me ha pedido que me case con él en primavera.
Llevo cuarenta y dos días diciendo que sí a todo, e intuyo que me pasaré el resto de mi vida asintiendo a todo lo que él me pida, claro que no renuncio a mis ovejas y mis gallinas, que quede muy clarito; sólo claudicaré en fregar el suelo, pero no de rodillas, sino de pie ¿Cómo se hará eso?Me ha dicho que el uno de noviembre Dios mediante, día de los santos, vendrá con su familia a pedir mi mano a padre y ¿Dirán? Me regalará un par de ovejas; yo pienso que si me hace este regalo tan ostentoso, es que algún posible tiene mi futura familia ¿No? Yo, tengo que preguntar a madre si podríamos regalarle unas gallinas; sé que esto sólo le hará ilusión por mí, así que pediré asesoramiento a la señora maestra para ver cuánto cuesta un libro de fotografías de Madrid, y yo se lo compraré.
Dice, que hace cuatro años fue allí y que es una ciudad muy grande, con muchos coches, y unos edificios muy hermosos; el palacio real debe ser gigante y que la gente que vive en la capital de España es muy extravagante.
Hemos estado haciendo planes; él quiere tener seis o siete chavales, pero la casa que nos van a dejar sus padres sólo tiene una sala donde está la cocina y una habitación pequeña. Me ha contado que tiene un patio con pozo y que en un rincón me hará un baño; su ilusión es que tenga una bañera ¡Como las familias de alcurnia!
Me ha pedido permiso para besarme y he dicho que sí, espero que no se entere mi madre porque me mata; la señora Eufrasia, la cotilla del pueblo, dice que la Mari Loli se quedó preñada por el beso con lengua que le dio el hijo del guardia civil ¿Cómo será esa clase de beso? Por lo visto, así sólo se dejan besar las frescas.
Cuando Pedro lo ha hecho, primero se ha quedado callado con los ojos cerrados y luego ha comentado casi en un susurro que mis labios saben a melocotón ¡Qué romántico!Ahora que caigo ¿Se podrá fregar el suelo en vertical?

Simancas, 15 de agosto 1953
Hemos venido a la verbena; madre le ha hecho mucha ilusión vernos, y me tenía un lindo vestido preparado para que lo estrenara en el baile. La ropa que tengo ya no me vale, he engordado mucho pero Pedro dice que estoy muy guapa y que mis mofletes son dos naranjas.Nos casamos un veintidós de marzo; las campanas de la iglesia no dejaron de repicar. En lo alto del campanario, padre y José Luis pusieron lo mejor de sí mismos para que el día más feliz de una joven pueblerina no faltase la música. Desde luego, como mi hermano no se case y el hijo que espero para navidad sea varón, no hay duda que será campanero.
No tuve viaje de novios pero estuvimos perdidos cuarenta y ocho horas, lo más hermoso que viviré jamás, bueno hasta que nazca mi Pedrito.
Mi marido me introdujo en el mundo del matrimonio de la manera más dulce que una mujer puede esperar ¡Ah! Y ya sé lo que es el beso con lengua; no se lo digan a nadie pero ¡Está buenísimo!
La verbena ha sido tan bonita como la del año pasado; yo no quería bailar pues la tripa ya me pesa, pero Pedro se ha empeñado y es que baila tan bien…
Me levantaré temprano porque hemos de regresar a Geria ya que las gallinas han de comer ¿Les he dicho que ya tengo once gallinas y un gallo que cacarea como los propios ángeles? La pareja de ovejas van bien, y tenemos un cachorro de perro labrador que le llamamos Críspulo ¿A qué es bonito el nombre?
Amigos míos, les contaré por último, que mi esposo, con tal de agradarme, ha inventado un palo que en el extremo ha puesto una bola de tela y lo llama fregona para que no tenga que fregar el suelo de rodillas, pero lo mejor ¿Saben lo qué es? Lo hace él, a mi me sigue sin gustar y mientras él limpia, yo hablo con el párroco de Geria; le estoy convenciendo para que sin que nadie se entere, me deje tocar alguna vez las campanas y yo creo que con un poquito de suerte para la verbena de finales de agosto me dejará.¡Hasta siempre!
P.D. En homenaje a la ciudad donde crecí, y al pueblo donde sigo pasando los mejores ratos de mi tiempo libre.

6 comentarios:

Jaume Canals Lanacemia dijo...

No lo dudes...
Su hijo será campanero.
¿Por qué Pedro no patento la fregona?...

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Bona nit, jaume. me lo pasé "candela" escribiendo esta cursilada por las averiguaciones que hice de mi ciudad en esa época y lo de la fregona a que tú tampoco lo sabías que se descubrío en esa época.
Un besin con sabor a verdejo de mi tierra

LUCIA-M dijo...

Seguro, que si la dejaran aun que sea una vez con lo lista que es.. Si consiguió
Que el marido fregara de rodilla lo de tocar la campana Esta casi con seguido... Espero…

Me gusto mucho la historia
Un beso.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Gracias Lucia por tu visita. Como le decía a Jaume fue muy divertido hacer ciertas averiguaciones de una época.
Un besote

Pilar dijo...

Dices que fue divertido hacer las averiguaciones necesarias, pero al mismo tiempo yo lo veo muy intersante. Me han encantado estos ultimos escritos que no había leído.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

PILARIN QUE ALEGRÍA VERTE POR AQUÍ... MUCHAS GRACIAS