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jueves, 4 de febrero de 2010

MIS PEQUEÑOS GNOMOS

El sol amanece en la ciudad. Ya no es tan huidizo y a ciertas horas se deja acariciar… Y entonces vuelven a aparecer, sin hacer ruido, con paso menudo. Sus ojillos, brújulas tartamudeantes les dirigen a ese solar que ayer estaba vacío y hoy le comienzan a crecer vigas espigadas, manos alzando el vuelo, como si desearan atrapar ese inmenso cielo azul.

Mis pequeños gnomos llegan a la alambrada, primero llevan sus manecillas, agrietadas de tantos soles, metidas en los bolsillos; aún hace frío y su esqueleto gastado se resiente. Luego, con la curiosidad de no perder el tiempo en un reloj, ya no les hace falta, las sacan y se agarran a las vallas. A veces, estiran el cuello para ver con más nitidez lo que se cuece en el hoyo que fabrica la escavadora.


Uno dice al otro que pronto llegará la primavera, que la obra va muy rápida y que si habrá compradores, la crisis achucha, pero el de voz grave y pausada sostiene que siempre hay especuladores armados para soltar sus redes en una buena inversión. Una tercera voz contesta que no puede haber quien compre esa hermosa casa. Mis pequeños gnomos levantan las cabezas, no pueden creer que alguien dude de sus afirmaciones. Sus ojos han visto demasiadas palomas alzarse al cielo, ni la lluvia ni el viento pudo con un solar vacío. Ellos son expertos, se pasan las estaciones mirando obras.


Al volver la cabeza se encuentran con un gnomo, es muy joven. Uno de mis pequeños gnomos, que peina ya demasiados hilos de plata en sus sienes le pregunta “¿Y tú de dónde sales, no tendrías que estar trabajando?” El joven gnomo pierde la vista donde ninguno de mis ancianos alcanza a ver, y con voz rota le contesta “No tengo trabajo. Me distraigo viendo crecer la promesa de un solar ya que yo no tengo”


Los tres callan y se sumergen en los giros de la grúa; al medio día son ya cuatro millones largos de jóvenes gnomos viendo espigarse los cimientos de un futuro demasiado afilado para sus tiernas carnes.

1 comentario:

Albino dijo...

Espero quye la cifra de gnomos en la cifra de gnomos en paro comience a decrecer, porque a este paso hasta los jubilados entraremos en el paro ¿Y quien nos va a pagar?
Cariños.